Etapa I Exploración (Investigación y desarrollo)
Alguien debe poseer un panorama de todo el cuadro y conocer a la mayoría de los jugadores clave. Toda alianza requiere de tiempo, la impulsa una visión y la sostiene un compromiso.
Etapa I Exploración (Investigación y desarrollo)
Definición: La etapa inicial de exploración es cuando se invierte tiempo en investigar si una Alianza es posible y para que propósito podría servir.
En el desarrollo de una alianza, en la fase decisiva de Exploración, se dedica mucho tiempo al contacto personal. Estarás haciendo preguntas y estarás escuchando, ampliando tu base personal de información y multiplicando tus relaciones personales. También enriquecerás tu comprensión acerca de las realidades de la visión que tienes en mente, y las percepciones de los demás. Recuerda, las percepciones de una persona normalmente son su realidad—son muy diferentes a las tuyas.
Durante esta fase también necesitarás identificar quién servirá como facilitador de la alianza, o quién formará parte del equipo facilitador. Quizá, tú seas esa persona o seas la indicada para encontrarla. Es de gran ayuda para el facilitador a largo plazo, involucrarse en estas primeras etapas—conocer a la gente, comprender los desafíos y ayudar a diseñar el proceso.
De cualquier manera, el facilitador o facilitadores deben ser pacientes, tenaces y estar comprometidos con la visión. Esta persona necesita demostrar el espíritu de un siervo, al mismo tiempo que le da vida a la alianza y mantiene la “llama encendida”. Este “mediador imparcial” debe ser una persona de integridad tal, que lo seguirá siendo durante el resto del proceso, sin desanimarse. El facilitador es un profeta, un siervo y una persona de recursos, que debe estar adiestrada, fortalecida y motivada.
Puntos clave para la acción
• Establecerás un equipo de oración.
• Sabrás quién está haciendo qué.
• Identificarás a las personas más influyentes y con más conocimiento en el campo (como ya sabrás, no siempre son las mismas).
• Hablarás con estos líderes uno por uno, los escucharás y conocerás su trasfondo, visión y participación actual en el tema de su interés.
• Ampliarás tu conocimiento, tu red de relaciones personales y tu credibilidad personal.
• Identificarás al posible facilitador de la alianza o formarás el equipo de facilitación. Es vital, que ellos se involucren en estas primeras etapas y obtengan la capacitación necesaria para esta función tan importante.
La persona a cargo de la Exploración
¿Quién lleva a cabo esta fase? Es una respuesta fácil: la persona que posee una ardiente visión por la alianza y su potencial.
Esto no es algo que se pueda encargar a alguien más—ni a los voluntarios más solícitos, ni a un personal asalariado. Para que una persona desempeñe esta función fundamental, tiene que poseer una fuerte convicción por la visión.
Así que, si tú eres la persona con la visión, probablemente serás quien lleve a cabo esta fase preparatoria. Pero, antes que digas: “No, de ninguna manera, no poseo ni el tiempo ni la habilidad”, reflexiona en unos cuantos puntos.
Existen diferentes opciones, dependiendo de la disponibilidad de tiempo y de la urgencia de la visión:
• Podrás trabajar medio tiempo en el proyecto, y según te sea factible, reunirte con los posibles socios (individuos o ministerios). Te tomará más tiempo, pero así asegurarás la continuidad de la visión y el enfoque.
• Si cuentas con un amigo o colega que comparte la misma visión y compromiso, pueden dividirse el trabajo y acelerar el proceso.
• Si ya posees un grupo de trabajo pequeño y preliminar que totalmente apoya la visión y comparte tu nivel de compromiso, puedes seleccionar dos o tres personas que funcionen como el equipo de exploración. A la vez, estos “exploradores” se pueden reunir regularmente con el equipo de trabajo, informar del progreso y afinar el proceso de entrevistas.
Si más de una persona participa en la Exploración, cada uno debe decir lo mismo, presentar el mismo enfoque en las reuniones y las entrevistas, así como buscar y estar preparado para informar sobre los mismos temas.
Sugerencia *
Cuando realices las entrevistas para la fase de Exploración, muy probablemente te apartes de tu propósito. Pero, por muy obvio que parezca, es vital que te apegues firmemente a tus objetivos y al enfoque planificado.
Un liderazgo continuo
La persona o personas que lleven a cabo la fase de Exploración, deben participar activamente en el liderazgo o en la facilitación cuando lleguen a la fase crítica de Formación, que es la fase de decisión para continuar o no con la alianza. Por eso es importante identificar a estas personas desde un principio.
En el punto crucial de la alianza, la Formación, entran en juego la base de conocimiento que construyas, las relaciones que establezcas y la confianza que desarrollen entre tu equipo. Los posibles socios se reunirán uno frente al otro, hablarán y orarán acerca de la posibilidad de trabajar juntos en una visión en común, por lo que necesitan hacerlo con alguien que ya conocen.
Los pasos más importantes en la exploración
1. Conoce bien tu tema. No tienes que ser un experto, ni tampoco el experto. Pero, cuando realices las entrevistas de Exploración con los posibles socios, ministros o individuos, una parte importante de tu credibilidad será tu propio conocimiento del tema. Recuerda: Ya sean pastores, líderes de ministerios o personal de las agencias de la comunidad, todos ellos, ya han tenido que tratar con personas bien intencionadas, pero muy mal informadas acerca de nuevas ideas. Así que obtiene todos los datos posibles sobre el asunto que ha inspirado tu visión.
Para fines de ilustración, supongamos que quieres formar una alianza para un ministerio de los niños de la calle en tu ciudad. Necesitas tener una buena idea de la situación real: cuántos hay, quiénes son, datos demográficos, qué servicios les ofrecen, quién provee esos servicios, cómo se financian esos servicios y qué brechas o superposición de los servicios existen. Pero, quizás lo más importante es saber con antelación qué esfuerzos previos, si ha habido alguno, se han hecho para promover una cooperación para trabajar con los niños de la calle y qué pasó con esas iniciativas.
Inmediatamente notarás que si más de una persona está trabajando en esta fase de Exploración, entrevistando o hablando con agencias que probablemente se conviertan en socios, todos deben contar con la misma base de conocimiento. ¿Imposible? No. Pero, sí significa que es decisivo una buena coordinación para que todos compartan la misma información y retroalimentación.
2. Averigua quién está participando. Qué bien si ya sabes quién está haciendo qué. Si no, necesitas saber qué personas, agencias, ministerios, iglesias y de más están enfrentando el reto de los niños de la calle, en la actualidad. Además de nombres, direcciones y números de teléfono, también debes conocer los nombres de los líderes ya que se tratan de ministerios y/o agencias de la comunidad.
Las entrevistas de exploración
Podrá parecer extraño o hasta irracional, particularmente si una visión arde en tu corazón, pero recuerda: En esta fase del desarrollo de la alianza, tu meta no es convencer a los líderes a formar parte de la misma. Tu meta es recolectar información, establecer relaciones y buscar un consenso positivo alrededor de dos preguntas muy simples pero básicas (siguiendo con el ejemplo de los niños de la calle):
1. “¿Crees que hay algo que se podría lograr con los niños de la calle de manera más eficiente, si varios grupos interesados trabajaran unidos en vez de que cada persona o grupo continúe trabajando por su cuenta?”
2. “Si otras agencias o ministerios están interesados en explorar posibles áreas de mayor colaboración para servir a los niños de la calle, ¿te gustaría formar parte de esas discusiones?”
Si las respuestas a estas preguntas son positivas, aun si la respuesta es provisional por el momento, ya cuentas con el compromiso necesario. Durante las entrevistas obtendrás diferentes respuestas:
• De indiferentes a negativas. No te desanimes, busca ideas sobre qué hacer para aquellos que dicen no.
• Muy positivas. ¡Excelente!
• Negativas al principio, pero al discutir las ideas con más detalle, obtienes una apertura condicionada.
Observa que con estas preguntas, intencionalmente estás haciendo algunas cosas y evitando otras.
• No asumas que inmediatamente se formará una alianza. Estás explorando qué piensa la gente acerca de trabajar juntos.
• No les preguntes si aprueban una alianza, mucho menos de unirse a una. Estás explorando si están dispuestos a dialogar acerca del valor potencial de cooperar con otros.
• No definas las prioridades primarias si en realidad se llega a formar una alianza. Eso es algo que el grupo tiene que decidir cuando se reúnan los líderes—si deciden seguir adelante.
• No definas términos específicos de cómo una alianza debe estar estructurada y cómo debe funcionar. Hasta que los líderes no se sienten juntos a conversar, orar y decidir seguir adelante, ellos son los que desarrollarán un consenso acerca de la estructura que se necesita y cómo operará.
Detalles prácticos
Durante la entrevista debes preguntarle a la persona si puedes tomar notas de la conversación. Esto demuestra respeto ante ella, su tiempo y sus decisiones, y a la vez te asegura que recordarás los puntos más importantes que se toquen. Bajo ninguna circunstancia hagas uso de una grabadora de cualquier tipo. ¡Es intimidante!
Entonces, ¿qué es lo que deseas lograr en estas entrevistas? He aquí una lista de verificación.
• Entender, con relación a los niños de la calle, cuál es la historia, el propósito, la actividad presente, los planes y sueños futuros de la persona, la agencia o ministerio.
• Conocer a los entrevistados, cuál es su estilo, personalidad, historia, “llamado”, frustraciones y esperanzas.
• Aprender, cuáles son para ellos, los retos prioritarios en su ministerio con los niños de la calle.
• Descubrir, cuáles creen ellos que son los recursos que se necesitan para un trabajo más eficiente con los niños de la calle.
• Averiguar, cuáles son para ellos, las barreras más importantes en su progreso hacia un mejor y más completo servicio para los niños de la calle
• A través de ellos se debe averiguar qué otras personas u organizaciones trabajan con los niños de la calle. ¿Qué creen ellos que las otras agencias realmente están haciendo? (Nota: Mantente centrado en la información objetiva que te proporcionen de los demás, su visión, trabajo, y otra información. Sin embargo, presta atención porque la mayoría posee ideas subjetivas acerca del trabajo de los otros: su estilo, su calidad de trabajo, su reputación y de más.)
• Averiguar si esta persona o ministerio ya ha colaborado o está colaborando con otras agencias en este mismo ministerio. Si es así, ¿cuál es el propósito de la cooperación y, muy importante, cómo se sienten con los resultados hasta ahora?
• Averiguar si saben de otra alianza, o conocen otros esfuerzos de colaboración, pasados o presentes para los niños de la calle. Si la respuesta es positiva, pregunta por su descripción y cómo evalúan esos esfuerzos.
|
|
|